Hoy hacer marketing digital para conseguir clientes no es solo saber cómo vas a llegar a ellos, son aspectos y métodos que debes implementar desde cero para que incluso una persona sin intenciones de compra tenga una buena impresión de la página o el anuncio de tu producto o servicio.
De acuerdo a la IAB México en la actualidad el 65% del presupuesto en publicidad se dirige al marketing digital y este a su vez, a través de dispositivos inteligentes, en su mayoría móviles, así que, lo primero que debes saber es cómo entrar a estos dispositivos y qué forma tomar para que puedas llegar a la persona indicada que deseas que te compre.

Sin necesidad de hablar precisamente de estrategias de marketing, pensemos en como trazar ese camino que deberán seguir para entrar a tu tienda, tomar un producto, cargar una tarjeta, pagarlo y recibir en su puerta de forma autónoma.

Por cierto, si esto último sucede y piensas que esto es hacer un cliente y has cumplido tu objetivo, te equivocas, aquí en este preciso momento solo tienes un comprador, el cliente realmente será aquel que haga una segunda compra por satisfacción, o aquel que comparta su experiencia de forma positiva para que alguien más te consuma, porque eso significaría que su experiencia fue lo suficientemente buena para seguir consumiéndote o recomendándote.

Y es aquí donde entra ese gran proceso llamado “customer experience” o dicho en español “Que tan fácil es comprarte un producto y porque te debería volver a comprar”, si bien, es aquí donde todos los consumidores nos volvemos referentes de los procesos de ventas, dando mil opiniones de cómo debería ser una compra en línea desde solicitar, pagar y recibir algo, la realidad es que muchas empresas y negocios de cualquier tamaño se pierden en el proceso, lo fácil lo hacen complicado, lo seguro lo convierten en desconfianza, lo intuitivo lo hacen un acertijo y finalmente una exitosa experiencia lo vuelven un proceso sistemático pensando que todos vamos a seguir o adivinar el patrón de compra universalmente implantado por una intuición de los responsables del diseño de ventas, y no lo menciono subestimando la importancia o capacidades que pueda aportar alguien en particular, pero si considerando que en muchos de los escenarios que en mi experiencia he visto se derivan de la falta de familiarización con un proceso de venta automatizado y el marketing predictivo.

En este blog no quiero hablarte de cómo seguir un embudo de venta perfecto, esto lo dejare para los especialistas, más allá de eso, aquí te quiero hablar de cuatro cosas que no debes hacer para afectar el trabajo de todo un equipo de trabajo e inversionistas que han invertido tiempo y dinero en construir un producto o servicio para poder venderlo.

- No trates de engañar a tu publico generando expectativas falsas o imaginarias de tu producto o servicio, si tú conoces bien tu producto hablar bien de él y resaltar sus beneficios o diferenciadores será muy fácil e incluso sobrado.
- No niegues información y menos tardes en responder a una solicitud, brinda la información solicitada en el momento que alguien lo pide, no dar precio genera desconfianza inmediata y hace pensar que tu producto puede ser malo o deficiente, la metodología inbound marketing se basa en la generación de prospectos a cambio de contenido de interés, pero no para dar un precio o características de tu servicio.
- Sigue los procesos de acuerdo a los lineamientos o manuales establecidos en tu empresa, y si no los tienes créalos y síguelos, los estilos y personalidad de cada vendedor pueden variar, pero la información proporcionada como características, precios, fotos, etc. Debe ser la misma aún si esta la diera alguien que no es del área de ventas.
- Trata a tu cliente como si fuera un familiar cercano, a nadie nos gusta que nos traten mal o discriminen. Ponle la misma cantidad de chispas de chocolate a la señora que te deja propina, que al niño que lleva su domingo a gastar a tu tienda.

Una vez que hayas empatizado con estos 4 puntos, hacer o construir un proceso de venta a través del marketing digital será mucho más intuitivo, brindará una mejor experiencia, reducirás tus tiempos de respuesta, obtendrás un lead saludable e incrementarás la intención de compra de un prospecto al sentir un verdadero interés de nuestra parte y lo cual se podría considerar como las bases de un proceso de venta a través de una experiencia personalizada.

